El secretario general hace un llamamiento a la máxima moderación y a la distensión en la región.
Cientos de buques, con unos 6.000 marineros a bordo, permanecen varados en el Golfo Pérsico desde el inicio del conflicto en Oriente Medio.
El secretario general de la OMI, Arsenio Domínguez, emitió la siguiente declaración:
«Lamento tener que pronunciarme una vez más tras los ataques contra buques mercantes y marineros inocentes, debidos a circunstancias geopolíticas ajenas a su control.
Condeno los ataques perpetrados en los últimos dos días contra varios buques que transitaban por el estrecho de Ormuz.
Estos ataques imprudentes han vuelto a poner en grave peligro a marineros inocentes. Ningún marinero debería tener que arriesgar su vida simplemente por hacer su trabajo.
Mientras no se pueda garantizar la protección de las tripulaciones, insto a los Estados de abanderamiento, a los armadores, a los operadores y a todas las autoridades pertinentes a que eviten exponer a los marinos a peligros innecesarios al transitar por el estrecho.
La situación en la región sigue siendo inestable. Estos ataques intensifican aún más el miedo, la incertidumbre y la tensión psicológica que ya padecen los casi 6 000 marinos que permanecen varados a bordo de buques incapaces de salir del Golfo Pérsico de forma segura.
Hago un llamamiento a todos los Estados implicados para que actúen con la máxima moderación, desescalen la situación sin demora y faciliten la salida segura de los buques que siguen atrapados en el Golfo desde que comenzó la crisis.
La seguridad de los marinos debe seguir siendo nuestra máxima prioridad».
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